el comienzo de la nueva novela (inédita) de Beatriz Vignoli
Tú, transeúnte, detente y considera: este lugar, mientras tuvo quienes lo nombraran, se llamó Atopia, y fue una ciudad de dos millones de almas en uno de esos países del Hemisferio Sur que llevaban por nombre el de alguna de sus riquezas, reales o imaginarias. El país estaba cerca de un polo, pese a lo cual era más bien cálido, incluso tórrido. Era, por supuesto, más frío al sur que al norte. Era húmedo en el este y seco en el oeste, como una ropa tendida en la soga que no hubiera terminado de secarse. Alrededor de Atopia, en la región húmeda y regada por un gigantesco río que la literatura raramente ha cantado, estaban las pequeñas parcelas de los colonos inmigrantes. Más al sur estaban las grandes tierras, cuyos dueños eran los principales criadores de vacas, de oficiales de alto rango y gobernantes, notándose entre estas dos últimas categorías una marcada y significativa tendencia a cumplir ambas funciones a la vez. Aquel país fue uno de los pocos de su región con... continúa en www.unsacapuntas.blogspot.com |