miércoles, julio 05, 2006
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ESTE HOMBRE
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Por Beatriz Vignoli
a María Inés Roque, a partir de "Papá Iván"
El ex militante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias mira sin sorpresa al equipo de filmación. Su cara, blanda y dura a la vez, no registra ni siquiera con ironía la emoción ingenua de estar bajo las luces. Estuvo bajo otras, sin duda más intensas. -No te voy a contar nada que ya no sepas -dice. Enciendo la cámara. Al principio, él se limita a responder a mis preguntas. Con vaga precisión, va dando datos: a él lo secuestraron las Fuerzas Armadas el 14 de octubre de 1976. -Conocí a "Lino" en una casa donde estaba el servicio de documentación del ala Capital de la columna norte de la FAR-, puntualiza. Dice "Lino" por Julio, por mi padre. Sé, por otra fuente, que este hombre pidió a sus captores participar, y participó, en el operativo de captura de mi padre. Este hombre habla con cautela, como un gato que avanza despacito pisando donde sabe que nada va a moverse. En sus ojos opacos, un mínimo fulgor, que el film ha registrado, delata las maquinaciones velocísimas de su cerebro. Va eligiendo qué decir y qué no. Imagino cuánto callará. No, no puedo imaginarlo. No puedo imaginarme lo que nunca sabré. -El día que "Lino" cayó -sigue-, fue un día de mucha efervescencia en... en el lugar de detención-. Se interrumpe. Deja en blanco el espacio para el nombre propio. Le pregunto dónde, y calla. No insisto. O me voy a sentir como si lo estuviera torturando. Ni más ni menos lo que hubiera deseado hacer. -Habrían "quebrado" al "Tío"... -me sigue contando-. Así se habrían enterado de que "Lino" estaba en la casa del "Tío", en Haedo... Usa el modo potencial, el modo de lo incierto. Me pone nerviosa.Sé, por aquella otra fuente, que cuando mi padre cayó, este hombre dijo: "¡Al fin murió esta monta hija de puta!" Esta monta hija de puta, por Julio, por mi padre. -Usted sabe que su papel en esta historia es bastante... -busqué yo también con cuidado la palabra, la busqué todo el camino desde México, la busqué todos estos años en cada noche de insomnio, se la dije al ex militante en la entrevista, y ahora no la recuerdo. Tendría que rebobinar para encontrarla entre el material. Rebobino. La busco. No la encuentro. La dije, pero no la oigo, y es como si no la hubiera pronunciado jamás. -¿Es verdad que usted propuso un brindis a la muerte de mi padre? El ex militante sonríe, fingiendo simpatía y desprecio. Acaso sabe que no me convencerá; supongo que tampoco le importa. -Es curioso que se hayan imaginado eso -dice, y filosofa: -es notable lo que puede la imaginación. Rebobino. Quiero volver a oír, contados en presente -porque así me fueron dichos por este hombre-, los detalles de la captura de mi padre. En la noche inmóvil de este trabajo interminable, quiero que este hombre vuelva a contarme el cuento aquel donde mi padre no pone la voz sino el cuerpo. Durante años viví atormentada por la imagen de un cuerpo destrozado, irreconocible. Necesitaba que alguien me confirmara una esperanza: la de que mi padre había muerto entero. -Grupos operativos de la ESMA... entran a la casa... Tu padre, "Lino", tira una granada, hiere a un oficial... Se arma un tiroteo... "Lino" tiraba desde el primer piso... con una ametralladora... Su potencia de fuego era mayor que la de los oficiales, que sólo tenían armas de mano... hasta que un oficial de la Marina viene con un fusil pesado... Pero los oficiales no logran quebrar el fuego... El tiroteo dura horas... Los oficiales ven fuego adentro de la casa... parece ser que "Lino" estaría destruyendo material de la organización... Se siente luego una explosión muy grande en la casa... Entran... Lo encuentran suicidado: aparentemente, con una pastilla de cianuro. "Lino" estaba azul: cianótico... -¿Qué se hizo con el cuerpo? -Muy probablemente lo habrán cremado -finge especular el ex militante, y agrega con impía, imperdonable frialdad: -Así también se hacía con los muertos en la tortura. Apago la moviola. Estoy llorando.
No hay tumba de mi padre en la noche serena; no hay tumba de mi padre, ni siquiera el mar. Y -deshecho, irreconocible- es el mundo el que yace. |
posted by Mori Ponsowy at 10:51 AM

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